Short link: https://short.pageviewpro.com/6yg1VS
Este debate también se explica por la definición estricta de la palabra “ola de calor”. Designa un período de al menos tres días consecutivos durante el cual las temperaturas se mantienen muy altas, tanto de día como de noche, con umbrales que varían según los departamentos. Sin embargo, en septiembre, las noches se alargan y se enfrían más que en pleno verano, lo que hace que el criterio de las altas temperaturas nocturnas sea más difícil de alcanzar.
Sin embargo, un precedente reciente demuestra que tal escenario está lejos de ser imposible. En septiembre de 2023, Francia había experimentado la ola de calor más tardía jamás registrada: del 4 al 10 de septiembre, se había activado una alerta naranja de ola de calor en 14 departamentos, la primera para este mes del año. El umbral simbólico de los 30°C se había cruzado continuamente en más del 60% de las estaciones meteorológicas del país, y el 18% de ellas incluso había superado los 35°C el 9 de septiembre.
Las olas de calor tardías, aunque menos frecuentes que las del verano, no son excepcionales en la historia climática francesa. Se registran regularmente en septiembre desde el inicio de las lecturas, especialmente en 2022, 2020, 2006, 1987, 1976, 1961 y 1947. En otras palabras: sí, tal escenario es perfectamente posible, y la ventana actualmente anunciada corresponde, con unos días de diferencia, exactamente a las fechas del episodio de 2023.