Un medicamento presente en millones de hogares mostró un efecto que pocos imaginaban: en ciertos pacientes, redujo casi a la mitad el riesgo de cáncer colorrectal… mayor info en el primer comentario.

Cuando el cáncer ya había sido operado

Otra investigación reciente examinó si la aspirina podía impedir que   el cáncer  colorrectal regresara después de retirar quirúrgicamente el tumor original.

El ensayo ALASCCA analizó genéticamente los tumores de 2.980 pacientes y encontró alteraciones en la vía PI3K en el 37 %.

Finalmente, 626 pacientes recibieron 160 miligramos diarios de aspirina o un placebo durante tres años, comenzando pocas semanas después de la cirugía.

Entre quienes presentaban mutaciones específicas de PIK3CA, la recurrencia fue del 7,7 % con aspirina, frente al 14,1 % con placebo.

En pacientes con otras alteraciones relacionadas, las cifras fueron igualmente llamativas: 7,7 % en el grupo tratado y 16,8 % con placebo.

Literatura médica y bibliografía

Cómo podría actuar y quiénes deben evitarla

La aspirina inhibe enzimas llamadas ciclooxigenasas, reduciendo sustancias inflamatorias que pueden favorecer el crecimiento, la supervivencia y la propagación de células tumorales.

Fármacos y medicamentos

También disminuye la activación de las plaquetas, pequeños fragmentos celulares que pueden ayudar a las células cancerosas a circular y formar metástasis.

Al reducir la producción de tromboxano, la aspirina podría facilitar que los linfocitos T reconozcan y eliminen las células tumorales que intentan propagarse.

Sin embargo, su uso prolongado puede provocar úlceras y hemorragias. En ALASCCA, los eventos adversos graves fueron más frecuentes con aspirina que con placebo.

Por eso, estos resultados respaldan un tratamiento dirigido a pacientes cuidadosamente seleccionados, no el consumo preventivo de aspirina sin supervisión médica.

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