3. Sensación de ardor
Una sensación de calor y ardor en los pies, especialmente por la noche, es un fuerte indicador de estrés nervioso relacionado con la diabetes.
4. Pies fríos
La mala circulación causada por un nivel alto de azúcar en la sangre puede hacer que sientas los pies inusualmente fríos, incluso si el resto de tu cuerpo está caliente.
5. Dolor agudo o punzante
El dolor repentino e inexplicable en los pies puede deberse a nervios irritados o dañados.
6. Cortes de cicatrización lenta
Los niveles altos de azúcar en sangre afectan el flujo sanguíneo y ralentizan el proceso de cicatrización.
Si los pequeños cortes o ampollas tardan mucho en sanar, podría ser una señal de alerta.
7. Piel seca y agrietada
La diabetes puede afectar a las glándulas sudoríparas, provocando sequía, descamación o agrietamiento de la piel de los pies.
8. Hinchazón del pie
La mala circulación y la retención de líquidos, ambas relacionadas con la diabetes, pueden causar inflamación en los pies y los tobillos.
9. Calambres frecuentes en los pies
La mala circulación sanguínea o la disfunción nerviosa debida a niveles elevados de azúcar en sangre pueden provocar calambres, especialmente por la noche.
10. Piel oscura alrededor de los tobillos.
Una afección llamada acantosis nigricans, a menudo relacionada con la resistencia a la insulina, puede provocar que la piel se oscurezca o se engrose.
11. Cambios en el color de las uñas.
Las uñas de los pies amarillentas o quebradizas pueden indicar infecciones por hongos, que son más comunes en personas con niveles altos de azúcar en la sangre.