En los últimos meses, una curiosa tendencia comenzó a llamar la atención en distintos barrios y también en las redes sociales: cada vez más personas colocando un lazo amarillo en la puerta de entrada de sus casas. Una simple vista puede parecer un detalle decorativo sin mayor importancia, pero quienes adoptan esta práctica aseguran que tiene un profundo significado simbólico relacionado con los nuevos comienzos , la prosperidad y las metas personales.
La iniciativa no responde a una tradición única ni forma parte de una costumbre universal. En realidad, se trata de un gesto al que cada persona le otorga su propio valor. Para algunos representa un recordatorio diario de los objetivos que desean alcanzar, mientras que para otros simboliza el inicio de una nueva etapa o el deseo de atraer energías positivas al hogar.