Los Mosquitos Son Cazadores Sorprendentemente Sofisticados
Aunque solo consideremos los simples insectos molestos, los mosquitos poseen sistemas de detección extremadamente sensibles.
Las hembras, que son las responsables de las picaduras, utilizan una combinación de señales para localizar a sus objetivos:
- El dióxido de carbono que exhalamos.
- El calor corporal.
- Los olores naturales de la piel.
- La humedad producida por el sudor.
- Determinadas sustancias químicas presentes en nuestro organismo.
Para un mosquito, cada persona emite una especie de “firma química” única.
El Dióxido de Carbono: Una Señal Imposible de Ignorar
Cada vez que respiramos, liberamos dióxido de carbono al aire. Los mosquitos son capaces de detectar este gas desde varios metros de distancia.
Las personas que producen mayores cantidades de dióxido de carbono suelen resultar más atractivas para estos insectos. Por esta razón, los adultos suelen recibir más picaduras que los niños.
También es frecuente que los deportistas o las personas que realizan actividad física atraigan más mosquitos, ya que su respiración se vuelve más intensa.