1. Sazonar el pollo
Lava y seca bien las piezas de pollo con papel de cocina.
Condimenta con sal, pimienta, paprika y orégano. Déjalas reposar durante unos minutos para que absorban mejor los sabores.
2. Dorar el pollo
Calienta el aceite en una sartén grande o una cazuela a fuego medio-alto.
Coloca las piezas de pollo y dóralas por todos lados durante unos minutos. No es necesario cocinarlas completamente en este momento; solo buscamos que queden bien doradas por fuera.
Retira el pollo y reserva.
3. Preparar la salsa
En la misma sartén añade la cebolla finamente picada y cocina durante 3-4 minutos.
Agrega los ajos picados y cocina durante unos segundos más, evitando que se quemen.
Incorpora la salsa de tomate, la salsa de soja y la Coca-Cola.
Mezcla muy bien y deja que la salsa comience a calentarse.
4. Cocinar el pollo
Devuelve las piezas de pollo a la sartén y mezcla para que queden cubiertas con la salsa.
Tapa y cocina a fuego medio-bajo durante aproximadamente 25-30 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas.
De vez en cuando, mueve ligeramente el pollo y báñalo con la salsa.
5. Espesar la salsa
Cuando el pollo esté completamente cocido, retira la tapa y aumenta ligeramente el fuego.
Cocina durante otros 5-10 minutos, dejando que parte del líquido se reduzca.
La salsa deberá quedar más espesa, brillante y ligeramente caramelizada.
Prueba y ajusta de sal si es necesario.
Cómo servirlo
Sirve el pollo bien caliente y báñalo generosamente con la salsa.
Puedes acompañarlo con arroz blanco, que absorbe perfectamente la salsa dulce y salada, o con papas al horno, puré de papa o una ensalada fresca.
También puedes espolvorear un poco de perejil fresco picado por encima para darle un toque de color.
Consejos para un pollo delicioso