El gran engaño: carne que NO es lo que parece
Uno de los fraudes más comunes es vender:
Carne vieja como si fuera fresca
Carne descongelada vendida como “recién cortada”
Carne de baja calidad disfrazada de premium
Carne tratada con productos químicos para mejorar su color y olor.
Incluso, en algunos casos extremos, mezclas de carne que no corresponden a lo que dice la etiqueta.