Uno de los síntomas del cáncer de páncreas es la esteatorrea, que se caracteriza por heces grasosas. Esto ocurre cuando el cuerpo no puede digerir la grasa correctamente, ya que no produce las enzimas pancreáticas necesarias. Las heces pueden flotar, ser aceitosas y dejar residuos en el inodoro.

La relación entre las deposiciones y el cáncer de páncreas se explica por el papel del páncreas en el proceso digestivo. Cuando un tumor obstruye el conducto pancreático, interfiere con la digestión.

No es raro que las personas que experimentan cambios en sus deposiciones asuman que están sufriendo problemas digestivos comunes.

Biología

Diabetes de nueva aparición

Una de las manifestaciones inusuales del  cáncer de páncreas es la aparición de diabetes en personas sin antecedentes de la enfermedad. Esto se debe a que el páncreas es responsable de la producción de insulina, y cuando se desarrolla cáncer en este órgano, existe la posibilidad de que se vean afectados los niveles de azúcar en sangre.

Anatomía

Cuando se presenta la diabetes, es probable que el paciente experimente sed excesiva, micción frecuente, cansancio y visión borrosa. Es posible que la diabetes aparezca meses o años antes que otros síntomas de cáncer.

 

 

Si bien la mayoría de los casos de diabetes no están asociados con el cáncer, la diabetes de aparición repentina sin otros factores de riesgo debería investigarse más a fondo.

Fatiga

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La fatiga es un síntoma común del cáncer de páncreas, aunque con frecuencia no se le da la importancia que merece. A diferencia de la fatiga normal, la fatiga causada por el cáncer no desaparece ni siquiera después de descansar.

 

 

Se cree que la fatiga se produce cuando el cuerpo utiliza energía adicional para combatir el cáncer, debido a cambios en el metabolismo y a una nutrición inadecuada como consecuencia de complicaciones digestivas. Además, la fatiga también puede deberse a un bajo recuento de glóbulos rojos, una afección conocida como anemia.

Por lo general, la fatiga es un síntoma vago y con frecuencia se atribuye al estrés y al estilo de vida. Sin embargo, es un síntoma que no se puede ignorar, sobre todo cuando es persistente.

Coágulos de sangre

El cáncer de páncreas también puede causar coágulos sanguíneos, como la trombosis venosa profunda (TVP), que suele producirse en las piernas. Los síntomas incluyen hinchazón, enrojecimiento, calor y dolor en la zona afectada.

 

 

Los coágulos de sangre que se forman en las piernas a causa del cáncer de páncreas pueden desplazarse a los pulmones y provocar una embolia pulmonar, lo cual constituye una emergencia médica.

El cáncer puede provocar coagulos sanguíneos y, en algunos casos, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Para algunas personas, los coagulos sanguíneos son los primeros síntomas.

Aunque los cóágulos de sangre suelen deberse a diversas causas, siempre deben investigarse, especialmente si no tienen una causa aparente.

 

 

Fiebre y escalofríos

La fiebre y los escalofríos también pueden ser síntomas de cáncer de páncreas, especialmente cuando hay inflamación. Cuando el conducto biliar se obstruye, puede producirse una infección, lo que a su vez puede causar fiebre y escalofríos.

La fiebre es una fiebre leve, pero puede convertirse en un problema constante. A veces, la fiebre se acompaña de sudores nocturnos y malestar general. En ocasiones, se diagnostica erróneamente como una infección común, como la gripe.

Sin embargo, la fiebre a veces puede ser síntoma de un problema más grave cuando va acompañado de ictericia y dolor abdominal. Picor Pexels

El picor, o prurito, suele estar asociado a la ictericia, causada por la acumulación de sales biliares en la sangre debido a la obstrucción de los conductos biliares. Esto puede provocar un picor intenso, que a menudo se presenta por la noche.

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