Acudir a tiempo al médico es de suma importancia, para lograr un diagnóstico a tiempo y así iniciar una terapia de tratamiento lo antes posible, para el diagnóstico se inicia con evaluación médica, análisis de laboratorio y estudios como endoscopia, biopsia e imágenes (radiografía, ecografía, tomografía o resonancia).
El tratamiento va a variar dependiendo de lo complicado que se encuentre el paciente, este puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia y terapias dirigidas, según el estadio, la edad y el estado general del paciente.
Siempre es importante tener en mente que mientras más temprano sea detectada la enfermedad, aumentan las posibilidades de éxito, por lo que ante síntomas persistentes es fundamental consultar al médico.