Este trastorno ocurre cuando la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. Aunque no lo notes, tu cuerpo entra en alerta: sube la presión arterial, el corazón se acelera y el sistema nervioso se activa como si estuvieras en peligro.
Esto puede repetirse decenas de veces por hora.
Señales de alerta:
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Ronquidos fuertes e irregulares
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Pausas en la respiración mientras duermes.
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Despertar con sensación de ahogo
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Cansancio al despertar
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Dolor de cabeza matutino
¿Por qué afecta al corazón?
Durante el sueño normal, la presión arterial baja. Pero con apnea, ocurre lo contrario: sube repetidamente. Con el tiempo, esto puede favorecer:
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Hipertensión difícil de controlar
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Arritmias
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Mayor riesgo cardiovascular
La buena noticia: se puede diagnosticar y tratar.
2. Dormir a horarios irregulares: el desorden que el corazón paga
El cuerpo funciona con un “reloj interno” llamado ritmo circadiano. Este regula cuándo descansar, cuándo liberar hormonas y cuándo el corazón debe relajarse.
Cuando te acuestas a diferentes horas cada día, ese reloj se desajusta.
Dormir bien no es solo cuestión de cantidad… también de regularidad.
Ejemplo común:
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Te acuestas a las 10 pm entre semana