El secreto está en sus compuestos naturales que favorecen la circulación y generan una sensación de calor interno.
Pero eso no es todo
Cuando hay mejor flujo sanguíneo, los músculos reciben más oxígeno. Esto puede ayudar a sentir las piernas menos rígidas al caminar.
Cómo prepararlo correctamente
- Hierve una taza de agua
- Agrega 3 a 5 rodajas de jengibre fresco
- Deja reposar 10 minutos
- Puedes añadir unas gotas de limón.
Tómalo por la mañana para empezar el día con energía.