No te dejes engañar. Te estan vendiendo carne de

 

Señales claras de que la carne NO es fresca

 

 

Antes de comprar o cocinar, fíjate bien:

Color gris, marrón o apagado

Olor fuerte o ligeramente ácido

Textura viscosa o pegajosa

Exceso de liquido en el empaque

Cristales de hielo (señal de congelación previa)

Si notas una sola de estas señales, no la compres ni la consumas