Las cifras son escalofriantes: la mediana de supervivencia tras el diagnóstico no supera los doce meses. Solo alrededor del 20 % de los pacientes pueden optar a una cirugía combinada con tratamientos farmacológicos, lo que mejora su pronóstico.
Literatura médica y bibliografía
La tasa de supervivencia a cinco años se sitúa entre el 5 y el 10% , una cifra que se ha mantenido prácticamente invariable desde la década de 1970 , según datos estadounidenses. Por consiguiente, la investigación y la prevención son nuestras mejores herramientas para cambiar esta situación.
Adoptar hábitos saludables y conocer los factores de riesgo ya es un primer paso esencial para protegerse.
La herencia: un factor que no debe pasarse por alto.
En el 5% de los casos , intervienen mutaciones genéticas hereditarias. Ciertas anomalías relacionadas con el cáncer de mama, por ejemplo, también parecen favorecer su desarrollo.
Cuando varios miembros de la familia se ven afectados, la vigilancia es esencial. En estos casos específicos, se puede considerar un seguimiento médico personalizado.