Crean nanopartículas que atraviesan la barrera cerebral para atacar el glioblastoma, el cáncer cerebral más mortal.
El glioblastoma crece de forma acelerada, invade el tejido cerebral y permanece protegido por una barrera que impide la entrada de numerosos tratamientos administrados por vía sanguínea.
Ahora, los científicos desarrollaron nanopartículas lipídicas capaces de atravesar esa defensa y transportar ARN mensajero directamente hacia las células del tumor.
En estudios preclínicos con ratones, el tratamiento redujo seis veces la carga tumoral y prolongó la supervivencia mediana de 33 a 49 días.
Una barrera que protege también al tumor.
La barrera hematoencefálica controla qué sustancias pasan desde la sangre hacia el cerebro, protegiéndolo de toxinas, microorganismos y cambios químicos perjudiciales.
Sin embargo, esta protección también bloquea medicamentos y nanopartículas terapéuticas, dificultando que alcancen concentraciones suficientes dentro de los tumores cerebrales.