¿Estás lavando tu cabello o solo distribuyendo champú por todo?
Puede parecer un detalle menor, pero la forma en que lavas tu cabello determina en gran medida su salud, brillo y textura. El error más común es tratar el cuero cabelludo y las puntas como si fueran lo mismo. No lo hijo. Y cuando se invierten las funciones de los productos, aparecen resequedad, frizz, opacidad o esa sensación de “cabello pesado” que no se va.
** La lógica que casi nadie explica **
El champú está formulado para limpiar la piel, sin fibra. Su función es remover grasa, sudor, células descamadas y residuos que se acumulan en el cuero cabelludo.
El acondicionador está diseñado para tratar la fibra capilar, especialmente medios y puntas, que son las zonas más expuestas al daño por calor, tintes, sol y fricción.
Cuando el champú se usa donde no debe, reseca.
Cuando el acondicionador se aplica donde no se necesita, aplasta.
¿Cómo lavar el cabello de forma fisiológicamente correcta?
1. Antes de la ducha
Si tu cabello se enreda con facilidad, desenrédalo suavemente en seco. Esto reduce la quietud y los tirones innecesarios.